ADME es un acrónimo que se refiere a Absorción, Distribución, Metabolismo y Excreción. Estos son los cuatro procesos clave que ocurren en el cuerpo cuando se introduce un fármaco o una sustancia química. Estos procesos determinan la efectividad de un medicamento y su impacto en el cuerpo humano.
ADME conlleva las siguientes propiedades:
Existen rangos aceptables para las propiedades ADME que pueden variar dependiendo del tipo de medicamento y de los objetivos terapéuticos. Es importante tener en cuenta que estos rangos son generales y pueden variar entre diferentes individuos debido a factores como la genética, la dieta y la edad. Es por eso que se realizan extensos estudios preclínicos y clínicos para determinar la seguridad y eficacia de un medicamento antes de su aprobación.
La toxicidad de una molécula se refiere a la capacidad de la molécula para causar daño a un organismo. La toxicidad puede ser aguda o crónica y puede afectar a diversas partes del cuerpo, incluyendo órganos internos, la piel, los ojos y el sistema respiratorio. La toxicidad de un medicamento es un aspecto crítico en el estudio de las propiedades ADME-Tox, ya que los medicamentos deben ser lo suficientemente seguros para su uso en humanos sin causar daños serios.
La farmacocinética es el estudio de cómo una molécula o droga se mueve a través del cuerpo. Incluye los procesos de absorción, distribución, metabolismo y excreción (ADME). En otras palabras, describe cómo el cuerpo afecta a la droga después de la administración. Esto puede incluir cómo la droga se absorbe en el cuerpo, cómo se distribuye en los tejidos, cómo se metaboliza para su eliminación y cómo se excreta del cuerpo. La farmacocinética es vital para entender la dosificación, el efecto terapéutico y la toxicidad potencial de un medicamento.

